En la batalla Lacasitos - anti harina, ganaron por goleada los Lacasitos, y aunque se han resistido durante más de una semana a entrar en el horno para recibir su premio, ¡aquí están!
Sé que pensaréis que estoy desvariando, pero en realidad lo que ha pasado es que un virus maligno me atrapó, dejándome lacia durante casi 5 días, pero finalmente se fue, ¡y hoy he podido volver a hornear algo que no sea pan!
Esta receta posiblemente no estaría aquí ahora sino fuera por una persona, y es el padre de mi amiga María, quien tuvo el detalle de regalarme un bote de kilo y medio de Lacasitos en mi última visita a Málaga! ¡¡Gracias Juan!! ¡Estas van por tí! (a mi barriga...jajaja)